Consumo sigue a la defensiva

El consumo masivo de los hogares argentinos registró una caída del 3,7% interanual en volumen durante el segundo trimestre.

27/08/2026 - 14:08 - Industria
Autor: Florencia Lippo


El consumo masivo de los hogares argentinos registró una caída del 3,7% interanual en volumen durante el segundo trimestre. En un contexto de racionalización del gasto, los canales de cercanía y los hogares unipersonales muestran una mayor resistencia, y la dinámica refleja un consumidor que compra cantidades más pequeñas y prioriza a conciencia qué categorías mantener, reducir o postergar. 

Según el informe Consumer Insights, elaborado por Worldpanel by Numerator, el segundo trimestre de 2026 muestra un consumo masivo que todavía no recupera el terreno perdido. El volumen cayó 3,7% interanual, mientras que el acumulado del primer semestre registra una baja del 2,5%. 

En este contexto, la frecuencia con la que las personas asisten a los puntos de venta se mantiene firme, con una suba del 1,1% en el trimestre, aunque con canastas más chicas y un mayor control del desembolso en cada visita, lo que refleja una dinámica todavía marcada por la cautela, donde los consumidores reacomodan sus elecciones en función de las posibilidades que les ofrece su presupuesto. 

La lógica defensiva atraviesa las categorías 

La caída del volumen comprado responde a un ajuste generalizado, donde solo 3 de cada 10 categorías de productos logran desafiar la contracción, creciendo o recuperando terreno perdido en meses anteriores; mientras que el 44% muestra un descenso y el 23% es despriorizada a la hora de elegir. 

Alimentos secos, con una caída del 1,7%, e infusiones, con una baja del -2,4%, aparecen entre las categorías que mejor resisten el escenario. Los lácteos retroceden -7,6% en el trimestre, aunque muestran un mejor desempeño en el acumulado del año. Bebidas sin alcohol se destaca entre las pocas categorías que logran crecer, con una suba del 0,5%, mientras bebidas con alcohol registra una caída del -10,6%, y refrigerados y congelados del -5,7%. 

“Los hogares buscan sostener dos tipos de compras: por un lado, los productos básicos que forman parte de su rutina; por el otro, consumos puntuales que les aportan bienestar, placer o el acceso a opciones más saludables. La diferencia es que hoy administran ambos casos con mayor cuidado, compran menos cantidad y eligen con mayor precisión dónde poner su presupuesto”, explica Esteban Cagnoli, Managing Director de Worldpanel by Numerator en Argentina. 

Los hogares más pequeños y el interior muestran mayor resiliencia 

La contracción tampoco impacta de la misma manera en todos los hogares. Los unipersonales son el único grupo que logró sostener el volumen durante el segundo trimestre, con una variación positiva del 1,1%. En contraste, los hogares de 3 a 4 personas registran la mayor caída, con un retroceso del 5,1%. 

La geografía también marca diferencias. CABA y Gran Buenos Aires profundizan la caída, con un retroceso del 6,8% en el trimestre, mientras que el interior muestra un comportamiento más estable.

El consumidor compra para resolver el día, no para stockearse 

El cambio en los hábitos de compra consolida el protagonismo de los comercios de cercanía, en un contexto en el que los hogares priorizan resolver las necesidades del día a día por sobre el stockeo. Las compras urgentes y de reposición ganan espacio y favorecen una mayor frecuencia de visita, mientras que la búsqueda de accesibilidad también impulsa los formatos de productos pequeños, que ganaron más de dos puntos porcentuales de participación en almacenes, kioscos y autoservicios en los últimos dos años. 

Esta dinámica contrasta con la evolución del canal moderno, que pierde peso aun frente a una mayor presión promocional. El autoservicio crece 7,8% en volumen durante el trimestre, mientras que hipermercados y supermercados retroceden 12,7% y los mayoristas caen 11,9%. Las promociones alcanzan niveles récord, pero ya no logran compensar la caída del volumen.

El consumidor no deja de consumir, redefine qué vale la pena comprar 

Más allá de la presión sobre el presupuesto de los hogares, el escenario muestra un consumidor que no abandona por completo sus hábitos, sino que los adapta. Las canastas se achican, pero la frecuencia se sostiene. Los hogares preservan los productos básicos de su rutina y, al mismo tiempo, encuentran espacio para algunos consumos asociados al bienestar, el placer o la búsqueda de una vida más saludable. Categorías como aperitivos, bebidas funcionales, cremas corporales o tratamientos intensivos encuentran así oportunidades de crecimiento, incluso en un contexto de cautela. Para las marcas, la oportunidad está en entender qué consumos el hogar todavía considera valiosos y ofrecerlos en formatos, precios y canales que se adapten a su nueva manera de comprar. 

“Hoy el desafío para las marcas pasa por acompañar a los consumidores cuando ajustan su gasto, entendiendo los formatos y canales más adecuados para llegar a ellos, e identificando dónde todavía existen oportunidades de crecimiento. La cercanía, la frecuencia, la accesibilidad y la capacidad de ofrecer valor en distintos momentos de consumo son cada vez más importantes para competir en este escenario”, concluye Cagnoli.


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