Del vestuario a la tienda: la mentalidad de alto rendimiento que el retail puede aplicar

Sandra Rossi, médica especialista en Medicina del Deporte y Neurociencia, explica cómo la disciplina, el foco, la resiliencia y la mejora continua del deporte de élite pueden convertirse en herramientas para liderar equipos y potenciar la performance en equipos comerciales.

16/06/2026 - 12:06 - Industria
Autor: Karina Longo


El deporte y el retail tienen mucho en común. Ambos se desarrollan bajo presión, con objetivos exigentes, resultados visibles y escenarios que cambian permanentemente. La diferencia no está en el contexto, sino en cómo se gestiona el rendimiento cotidiano.

Desde su experiencia, Sandra Rossi, referente en neurociencia aplicada al alto rendimiento en Argentina, autora del libro Mente de Alto Rendimiento e integrante del cuerpo técnico de River Plate desde 2014, aporta una mirada que trasciende el ámbito deportivo y ofrece aprendizajes sobre liderazgo, resiliencia y mejora continua para las organizaciones.

Para Rossi, el crecimiento personal y profesional siempre implica atravesar zonas de incomodidad. “La neuroplasticidad demuestra que el cerebro cambia cuando se enfrenta a desafíos. Sin incomodidad no hay transformación”, sostiene.

En el marco de la Experiencia IDEA Management 2026, uno de los encuentros más relevantes de Argentina sobre liderazgo, innovación y tendencias de management, afirma que el alto rendimiento no es una condición reservada al deporte de élite, sino una capacidad que puede desarrollarse y potenciarse en cualquier ámbito profesional.

Según explica, se trata de la habilidad de sostener un desempeño consistente bajo presión y en escenarios cambiantes, una realidad que atraviesa de lleno al sector retail, donde la adaptación permanente, la atención al cliente y la toma de decisiones en tiempo real forman parte de la rutina cotidiana.

Disciplina, foco y mejora continua

Desde Trade & Retail entrevistamos a Sandra Rossi para saber qué puede aprender el comercio minorista del deporte de alto rendimiento.

“La principal lección está en la búsqueda permanente de mejora”, asegura. Incluso quienes ocupan el número uno en el ranking buscan seguir evolucionando y superarse, asimismo.  Para la doctora, la diferencia no está únicamente en los resultados, sino en la mentalidad de progreso continuo que caracteriza a los atletas de élite.

“Empujar los propios límites, esforzarse por alcanzar mejores resultados y construir mejores experiencias es parte de la esencia del alto rendimiento”, explica. Sin embargo, advierte que el deseo por sí solo no alcanza. “Más allá de las ganas, lo que define al alto rendimiento es la disciplina”, afirma. Se trata de una enseñanza especialmente relevante para las organizaciones, donde la ejecución diaria suele depender más de la constancia y los hábitos que de la motivación circunstancial.

Una mirada integral de la performance

Rossi también destaca una dimensión que, según señala, suele estar subestimada en entornos corporativos el cuidado de la biología.

“Le damos demasiada prioridad a los procesos mentales y nos olvidamos de que somos un todo. Tenemos un cuerpo y una biología que cuidar para que, incluso, los procesos mentales funcionen mejor”, explica.

Desde el deporte de alto rendimiento, el bienestar físico forma parte de la estrategia de rendimiento porque impacta directamente en la energía, la capacidad de concentración y la toma de decisiones.


Alimentación y descanso, pilares fundamentales

“Lo que comemos es el combustible que elegimos para nuestro cuerpo. Si nos consideramos una Ferrari, no se nos ocurriría ponerle gasoil para competir en una carrera de Fórmula 1. Sin embargo, muchas veces no prestamos atención a la calidad del combustible que le damos a nuestro propio cuerpo”, ejemplifica.

Por eso, destaca que una alimentación equilibrada y basada en alimentos con reales, poco procesados, contribuye a contar con más energía disponible y una mejora capacidad de respuesta durante la jornada laboral.

En un entorno marcado por el estrés, la presión y la hiperconectividad, el descanso suele quedar relegado. Sin embargo, la especialista sostiene que el sueño es una herramienta clave para el rendimiento.

Dormir bien favorece la recuperación física y mental, mejora la atención, fortalece la memoria y contribuye a una mejor gestión emocional. En otras palabras, descansar no implica perder productividad, sino potenciarla.

El enemigo silencioso

Otro de los conceptos que Rossi considera fundamentales para los equipos comerciales es la gestión de la atención.

Según explica, en el deporte de alto rendimiento no existe el multitasking. Los atletas entrenan con foco absoluto en la tarea que tienen por delante. “Vivimos en un mundo lleno de interrupciones. Estamos haciendo una tarea mientras respondemos mensajes, revisamos correos o atendemos otras demandas. El cerebro salta constantemente de un foco a otro y eso tiene un costo enorme”, advierte.

Para la médica, aprender a gestionar la atención es una ventaja competitiva tanto en el deporte como en los negocios porque “cuando hacemos una cosa a la vez somos más efectivos, cometemos menos errores y optimizamos mejor nuestro tiempo. Lo mismo ocurre con el alto rendimiento: no depende exclusivamente de la motivación, sino de la capacidad de sostener hábitos, procesos y disciplina incluso cuando la motivación disminuye”.

“La derrota, el error y la incomodidad forman parte del camino; de hecho, son condiciones necesarias para el aprendizaje y la mejora. El verdadero desafío es entender que el crecimiento ocurre fuera de la zona de confort y que cuidar aspectos básicos como el descanso, la alimentación y la atención plena no es exigencia adicional, sino una inversión estratégica para alcanzar mejores resultados”, concluye.


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