La continuidad de la cadena de suministro

La promesa de la omnicanalidad; los depósitos más inteligentes y centro de distribución más próximos; y una gestión de transporte más racional, para una entrega continua y sin sobresaltos son las áreas clave para mantener la continuidad de la cadena de suministro y sostener las promesas hechas a los consumidores.


*Por Jacky Marolleau, director de Ventas del Sur de Europa de Manhattan Associates. 

El 2020 fue sin duda un año de retos sin precedentes para las empresas y las personas de todo el mundo. En medio de la incertidumbre, pruebas y ensayos, sin embargo, decenas de miles de empresas y cientos de millones de personas dieron un paso al frente mostrando perseverancia, positividad y determinación para seguir adelante.

La continuidad de la cadena de suministro nunca ha sido más relevante o necesaria de lo que es hoy en día, un año después del comienzo de la pandemia, y no es una exageración decir que el mantenimiento de la continuidad de la cadena de suministro en los últimos 12 meses, sobre todo en el sector de la alimentación, ha sido literalmente una tabla de salvación para las personas en todo el mundo, y continúa siendo crítica hoy en día.

Cada vez más consumidores realizan sus compras online y la mayoría simplemente pulse el botón de compra y luego se olvidan hasta que reciben un correo electrónico o un mensaje del servicio de mensajería o el lugar de retiro.

El 2020, sin embargo, nos demostró que la continuidad de la cadena de suministro, la resiliencia y la eficiencia no están garantizadas, y la tecnología, los procesos y las personas que permiten a la magia detrás de un clic son complejos y en continua evolución para responder a los cambios en el comportamiento del consumidor y sus expectativas.

Si bien el comercio electrónico y la compra semanal online pueden parecer cosa de magia, hay tres áreas clave que las marcas deben tener en cuenta con el fin de mantener la continuidad de la cadena de suministro y mantener esas promesas hechas a los consumidores: la promesa de la omnicanalidad; la promesa de depósitos más inteligentes y centro de distribución más próximos; y la promesa de una gestión de transporte más racional, permitiendo una entrega de los productos continua y sin sobresaltos. 

La omnicanalidad da un paso adelante 


Las experiencias que buscan los clientes hoy en día son tan diferentes como sus personalidades. Uno puede buscar una atención personalizada en su tienda favorita mientras que otro busca la comodidad de la compra online y poder retirarla inmediatamente en la tienda.

De la rutina de la compra semanal que se volvió a poner de moda en los últimos doce meses, a las interacciones digitales y móviles, el sector retail de alimentación tienen que dar a los consumidores la experiencia que quieran sin tener que sacrificar la excelencia operativa en cualquier etapa del customer journey.

Una tecnología omnicanal efectiva en el sector retail puede romper los límites entre canales permitiendo pedidos en cualquier momento y en cualquier lugar a través de una única app, lo cual es clave para este apetito online que se ha despertado en las marcas de alimentación. 

Desde las oficinas centrales a la propia tienda, las soluciones omnicanales eficaces implican que todo el mundo puede beneficiarse de la misma visión holística de los clientes y sus transacciones, independientemente del canal, red social y las comunicaciones automatizadas.

Con herramientas para mejorar la precisión en la visibilidad del stock y su disponibilidad a través de toda la red de la cadena de suministro de los supermercados, el cumplimiento de las promesas y la fidelización es ya una realidad para todas las marcas, grandes y pequeñas. Por otra parte, con el stock de la tienda y el suministro, las tiendas físicas de los retailers pueden incluso llegar a funcionar (el auge de los centros de microsuministro es testimonio de esto) gracias a la tecnología con la misma eficacia y eficiencia como centros de distribución. 

Visión práctica 

Los efectos del consumidor conectado y el impacto de un suministro inmediato y gratuito han cambiado el panorama de la cadena de suministro durante la pasada década (especialmente en el sector de la alimentación) añadiendo unas expectativas muy altas a la continuidad de la cadena de suministro.

Hoy más que nunca, las marcas de alimentación y los líderes de la cadena de suministro necesitan una visión práctica a través de todas sus operaciones desde una sola aplicación, intuitiva.

Necesitan realidad aumentada e inteligencia artificial y aprendizaje automático para gestionar los brutales incrementos de volúmenes y las ventanas de entrega cada vez más pequeñas. Además, también necesitan comprometer de forma activa a los trabajadores para integrarlos con la automatización de forma que se asegure la máxima eficiencia de todos en los almacenes y los centros de distribución.

Una de las claves para que la cadena de suministro no se detenga en esta era digital de tantos y tan rápidos cambios es la combinación de toda la demanda, la oferta, la mano de obra, la asignación y la automatización en un único y eficiente instrumento de precisión en todas las instalaciones de la red, independientemente de su tamaño físico, la velocidad o el volumen. Si se hace bien, se puede transformar lo que una instalación de distribución es capaz de manera exponencial.

Mientras que para la continuidad de la cadena de suministro, el depósito o el centro de distribución no son tan glamurosos como una suite de aplicaciones online para la omnicanalidad la verdad es que es la más crítica de las tres etapas para los minoristas, especialmente para los de la industria alimentaria que cuenta con muchos productos perecederos.

El camino aún está a medias y la última pieza del puzzle para la cadena de suministro en el sector de la alimentación es el transporte y envío de los productos, tanto a nivel mayorista como a nivel de consumidor individual.

Del almacén a la tienda y al cliente

El auge en el comercio electrónico durante 2020 vio más artículos y movió más vehículos con más frecuencia que nunca, por lo que es difícil incluso para los transportistas con más experiencia poder planificar y ejecutar sin fallo.

La falta de visibilidad del transporte, la volatilidad en los precios del combustible, la reducción de la capacidad, las nuevas tarifas, regulaciones gubernamentales y protocolos internacionales de cierre de fronteras, todos han tenido su parte de responsabilidad en el aumento de los costos y la erosión de, los ya de por si estrechos, márgenes.

Por lo tanto, los sistemas de gestión del transporte tienen que ser más flexibles y sensibles a las presiones de precios y servicio con el fin de armonizar las recepciones y los envíos resultantes y ser capaces de lidiar con el incremento de la presión sobre ellos por parte de las expectativas del cliente omnicanal.

Esto significa que la optimización ya no es sólo un problema para los grandes operadores y transportistas globales. Los cambios en las expectativas de entrega de los consumidores, la reducción del tamaño de las tiendas, y el esfuerzo para reducir las existencias de seguridad han creado una expectativa ‘justo a tiempo’ de transporte que afecta a todas las marcas grandes o pequeñas, independientemente de su ubicación.

En la época actual de entrega al día siguiente, las organizaciones que adopten la optimización no sólo aumentarán la rentabilidad, sino también reducirán las emisiones de carbono y promoverán un desarrollo más sostenible, con la promesa de las recompensas a largo plazo.

Entonces, ¿qué significa todo esto para un sistema de gestión de transporte moderno? En resumen, los sistemas de hoy (y mañana) tendrán que hacer malabares con muchas más partes móviles que sus predecesores.

Desde el análisis estratégico, el abastecimiento y la planificación operativa para la ejecución, la visibilidad y el pago de las cargas y la gestión de las reclamaciones, cuando optimizas para tener que hacer menos kilómetros, pasar menos tiempo en el tránsito y ser más eficientes en la carga de los vehículos con lo que se minimizan los costos y se maximiza la rentabilidad y se incrementa la sostenibilidad. Estas actitudes solo pueden traernos un win-win para marcas, consumidores y el planeta en general.

La continuidad de la cadena de suministro ha sido siempre crítica, pero los acontecimientos de 2020 pusieron el foco sobre esta área del comercio como nunca antes.

Desde las capacidades ominicanal pasando por un almacenamiento más inteligente hasta soluciones de gestión de transporte más verdes y eficientes, mantener la cadena de suministro en movimiento es cada vez más complicado. Sin embargo, los beneficios y las eficiencias (tanto económicas como ambientales) que se obtienen hoy tienen un impacto crítico para todo el sector alimentario que busca satisfacer las demandas cambiantes de los consumidores del mañana, mantener un resultado positivo y ser más respetuosos con el medio ambiente, todo al mismo tiempo. 

 

 

TAGS | cadena de suministro, estrategia, omnicanalidad

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