La revalorización de la comida casera

Como consecuencia de la pandemia, más gente cocina en casa. Se tornó una forma de entretenimiento familiar y también de ahorrar. ¿Cuáles son las motivaciones para preparar alimentos caseros?


Vivir en un contexto atípico como el de la pandemia, transformó a la comida casera en un aspecto muy importante de la vida diaria de las personas. Esto trajo consigo cambios tanto en los hábitos de compra como en los productos adquiridos. Para conocer y entender qué sucedió con los alimentos preparados en casa el canal de televisión El Gourmet realizó un estudio en el que además identificaron seis tendencias que se dan en estos aspectos. 

51 días en la cocina 

En promedio, en Latinoamérica, las personas pasan 51 días al año cocinando. Según el estudio, más de ocho de cada 10 personas en el continente cocinan entre 1 y 4 horas por día. Este valor incluye el acto completo, desde la compra de los ingredientes necesarios hasta el lavado de los platos. Sin embargo, el promedio no es idéntico en todos los países. Argentina es una de las naciones que menos tiempo dedica a la cocina, con 2,9 horas invertidas en esta tarea. México se encuentra en el otro extremo, con 3,7 horas, seguido muy de cerca por Colombia, con 3,6 horas.

La cantidad de horas que las personas dedican cada semana a la cocina influye en la importancia que les otorgan a las diferentes comidas: en los países en los que se invierte más tiempo, crece la importancia del desayuno y decrece la de la cena. Sin embargo, el almuerzo es la comida más importante en toda la región, excepto en Argentina, donde la cena es la protagonista con un 53%”, explica el estudio.

La investigación también indagó sobre los roles y el género en el acto de cocinar:

Hombres y mujeres cocinan prácticamente la misma cantidad de horas por día, aunque, de acuerdo con los datos, son ellos quienes cocinan un poco más. Ambos géneros demostraron tener otro punto en común: la practicidad a la hora de preparar los alimentos. De acuerdo con los resultados, el 52% lava lo que ensucia mientras prepara los platos”.

Lo primero es la familia 

Cocinar es mucho más que preparar los alimentos para nutrir el cuerpo: es un hábito individual o familiar, asociado al compartir y a la gratificación personal. Según el estudio, los latinoamericanos cocinan para sí mismos, primero, y para su pareja, en segundo lugar. En tercer orden, los destinatarios son los hijos. Sin embargo, son más las mujeres que declaran cocinar para los hijos y para otros familiares, y los hombres para amigos.

A medida que se avanza en la edad, la cocina se vuelve progresivamente un acto más social. Los más jóvenes declaran cocinar para ellos mismos en primer lugar; los latinoamericanos de entre 31 a 40 años cocinan principalmente para sus parejas. En cambio, los mayores de 40 años lo hacen en mayor medida para sus hijos, quienes se convierten en un gran incentivo para practicar una cocina saludable”. Indica el estudio. 

El placer de cocinar 


El hábito de cocinar está mucho más asociado al disfrute que a la obligación. Así lo confirma el 85,4% de los latinoamericanos. Quienes preparan los alimentos por obligación le dedican menos tiempo a la cocina (2,9 horas en promedio) que aquellos que lo hacen con la intención de disfrutar. De hecho, el 53,4% planifica qué va a cocinar y compra los ingredientes necesarios para preparar el plato que desea comer.

En la Argentina, son más quienes cocinan por obligación, mientras que en México la mayoría lo hace para disfrutar.

La cocina se vincula con las emociones positivas: más de la mitad de los participantes menciona la felicidad y el amor. También se destacan la confianza, el interés y el orgullo. En definitiva, la cocina estimula y beneficia la autopercepción”, señala el estudio.

Y añade que “para muchos, cocinar es una actividad gratificante en medio del flujo de noticias que preocupan, ya que la alimentación casera se ve como una nueva forma económica de mejorar el estado de ánimo. Con el COVID-19, el disfrute al comer va en aumento y los postres son cada vez más atractivos”.

De acuerdo con la investigación de El Gourmet, las personas al cocinar disfrutan de varias cosas: del aroma que toma la casa (aquí las especias son clave); de escuchar música (incluso muchos tienen playlists creadas para el momento de cocinar); de tomar algo; y de bailar, para mover el cuerpo y motivarse

Inspiración libre 

En marzo de 2020, según la investigación, la búsqueda del término “recetas” en internet aumento un 129% respecto al mismo período del año anterior. “Al momento de poner manos a la obra, los latinoamericanos declaran que planifican lo que van a cocinar, aunque un 92,4% manifiesta que le agrega a la preparación su toque personal”, señala el estudio. Pero agrega que en la Argentina la mayoría de las personas afirman seguirlas al pie de la letra.

A la hora de decidir qué cocinar, un 74,5% de los encuestados elige preparar platos típicos de su región en lugar de ensayar recetas de comida internacional. Los chefs y los familiares son sus principales referentes. En cuanto a las inspiraciones familiares, la madre ocupa el primer puesto (37%), seguida por la abuela (15,9%). 

Foco en la salud 

Debido a la pandemia, las personas están más preocupadas por la salud, piensan en la alimentación como una manera de prevenir enfermedades, y se interesan en la higienización durante la producción de comidas.

Que tu medicina sea tu alimento, y el alimento, tu medicina”. Esta frase de Hipócrates parece hoy más contemporánea que nunca". Según el estudio, casi la totalidad de los entrevistados (98,4%) tiene algún tipo de cuidado en lo que come, así sea mínimo. Solo un 1,6% de los latinoamericanos afirma no cuidarse en sus hábitos alimenticios.

Pero, ¿qué significa cuidarse en la actualidad? Para casi un tercio de los latinoamericanos, implica, en primer lugar “comer equilibrado / poca cantidad”; en segundo lugar, “elegir alimentos saludables”, y en tercer orden, “variar ingredientes”. Esta última definición sobre el significado de “cuidarse” puede verse reflejada en que casi el 95% de los latinoamericanos sigue una alimentación que incluye productos de origen animal y vegetal. El resto de los subgrupos alimentarios, como vegetariano, vegano u orgánico, se encuentran muy por debajo, con menciones inferiores a los 6 puntos.

Un dato relevante es que el 80% de los latinoamericanos afirma que no suele desperdiciar alimentos perecederos. Según el estudio, el 91,7% está interesado en tener más información sobre su vencimiento y sobre cómo generar menos desperdicios.

Una conclusión llamativa es que, a medida que las personas avanzan en edad, aumenta la información sobre las técnicas de conservación de los alimentos y disminuye su desperdicio.

El creciente interés en saber cómo preservar los alimentos es un dato alentador frente a un panorama mundial en el que, según el ‘Índice de desperdicio de alimentos 2021’ de la ONU, en 2019 se han desperdiciado 931 toneladas de alimentos, de las cuales 570 millones fueron originados en los hogares. Todavía queda mucho por mejorar en este aspecto”, indica el estudio. 

 

TAGS | hábitos, consumo, comidas saludables

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