07/06/2023 - 12:06 - Industria
Autor: Florencia Lippo
De manera gradual, la ley de etiquetado frontal comenzó a verse en las góndolas desde agosto del año pasado. Y a partir de entonces muchas marcas decidieron modificar algunas fórmulas de sus productos y realizar lanzamientos para reducir la cantidad de octógonos en sus productos.
Por su parte, el consumidor también tomó algunas decisiones. Por caso, muchos shoppers optaron por elegir otros productos con menos octógonos, de acuerdo con un relevamiento de Kantar, a casi un año de la implementación de la normativa en la Argentina.
De acuerdo con la consultora, cuatro de cada 10 argentinos que vieron productos con sellos cambiaron alguna marca y/o producto, y esa cifra asciende a cinco de cada 10 entre quienes están más informados sobre la ley. Por su parte, ocho de cada 10 encuestados afirmaron que podrían disminuir la frecuencia y el volumen de compra de aquellos alimentos que tienen más octógonos.
En ese contexto, las marcas deben hacerse una serie de preguntas para reposicionar su estrategia. Según Julieta Dejean, de la división de Kantar Insights, las firmas deben evaluar el posicionamiento resultante de la marca ahora que tiene sellos, y entender qué espera el consumidor para brindar una opción con menos sellos o sin ellos, dependiendo del tipo de producto que sea.
Asimismo, las empresas deben indagar cómo afecta la convivencia de productos con y sin sellos bajo el mismo paraguas de marca, y es necesario medir la pérdida o ganancia en la entrega de sabor en los productos indulgentes en el caso de llevar a cabo una reformulación.
La ley establece que el objetivo es advertir a los consumidores sobre los excesos de componentes como azúcares, sodio, grasas saturadas, grasas totales y calorías, con información clara, oportuna y veraz. Sin embargo, la medida generó voces a favor y en contra, con organismos que ponen la lupa sobre la competitividad de los productos argentinos en el exterior, principalmente en países donde no existe esta ley.