19/02/2026 - 15:02 - Industria
Autor: Florencia Lippo
Las empresas empiezan a reconocer que no pueden crecer -ni operar- sin comprender el pulso social, económico y ambiental del territorio donde están insertas, según detalló el último informe de la consultora Trendsity.
El social listening comunitario es la evolución natural de la escucha social, pero enfocada en quienes viven, trabajan y experimentan día a día el impacto de la actividad empresarial, dice Trendsity. Se basa en plataformas permanentes de diálogo, donde empresas, comunidades, gobiernos locales y organizaciones de la sociedad civil comparten tensiones, necesidades, prioridades y expectativas en tiempo real.
Mientras el social listening tradicional monitorea lo que se dice en redes sociales, el social listening comunitario escucha lo que sucede en el territorio, con foco en problemas estructurales (empleo, movilidad, acceso a servicios, infraestructura), tensiones sociales emergentes (conflictos ambientales, percepción de riesgo, valor compartido) y expectativas reales hacia las empresas (qué se espera, qué preocupa, qué se necesita), agregan desde Trendsity.
La industria minera ya entendió que su legitimidad depende de la licencia social para operar. En países como Australia, Canadá y Chile, las compañías han incorporado paneles ciudadanos permanentes, observatorios socio ambientales independientes y mesas de escucha multiactor. BHP, Rio Tinto y Anglo American avanzan hacia modelos donde las comunidades participan incluso en la priorización de inversiones en infraestructura local. Esto redujo conflictos, agilizó habilitaciones y mejoró la transparencia.
En ciudades como Barcelona, Curitiba, Ámsterdam gobiernos y empresas trabajan con vecinos para co-crear soluciones de movilidad, espacios verdes, infraestructura y nuevos usos del espacio público. Estas ciudades usan plataformas digitales que integran encuestas, mapas colaborativos y datos ambientales en tiempo real. Startups como Zencity o Pol.is permiten integrar opiniones de ciudadanos para tomar decisiones basadas en evidencia social utilizadas por compañías de telco y energía.
En Argentina empresas emergentes están combinando machine learning, análisis de datos geoespaciales y relevamientos comunitarios para mapear riesgos ambientales, percepción local, evolución del empleo y la infraestructura, tensiones entre comunidades y proyectos productivos. Estas soluciones ya se aplican en sectores como agroindustria, energía, logística y consumo masivo, suma el análisis de Trendsity.
En ese escenario, la consultora deja un mensaje para los negocios. "Las empresas que anticipan tensiones antes de lanzar proyectos logran reducir costos, prevenir conflictos y diseñar proyectos más sostenibles desde el inicio. Además este tipo de herramientas ayuda a innovar mejor porque las comunidades conocen el territorio mejor que nadie. Por último, crea valor compartido: las empresas crecen cuando el entorno crece con ellas", concluye.