Vacaciones: cómo es el comportamiento del consumidor

En la temporada se observan distintas dinámicas.

21/01/2026 - 09:01 - Industria
Autor: Florencia Lippo


Aun con un turista más prudente y selectivo, los datos de la primera quincena confirman que el gasto turístico sigue siendo significativo y genera un impacto económico concreto en las economías locales, según detalla la CAME.

Lejos de un consumo expansivo generalizado, el patrón dominante es el de un gasto más racional, con comparaciones y más concentrado, donde el visitante prioriza experiencias con sentido y ajusta consumos accesorios. El resultado no es menor gasto, sino gasto mejor direccionado.

En términos de gasto diario, el verano muestra una amplia dispersión de valores, reflejo de la diversidad de propuestas, perfiles de demanda y escalas territoriales. En gran parte del país, los gastos se ubican en el rango de $ 95.000/$ 100.000 por persona/día, como ocurre en Entre Ríos, donde el gasto diario promedio informado alcanzó los $ 96.960, permitiendo estimar un impacto económico cercano a los $ 38.000 millones en los primeros días del verano.

En Chascomús el gasto promedio se ubicó en $ 97.000, confirmando el peso económico que puede generar una escapada corta cuando hay volumen y rotación. En la ciudad de Santa Fe el gasto diario estimado asciende a valores sensiblemente más altos, con $ 219.000 por persona/día, explicado por el consumo urbano, la gastronomía, los eventos de playa, la agenda cultural y el gasto asociado al transporte.

Otros destinos del Norte y del Litoral muestran valores más moderados, sin que ello implique un menor impacto agregado. En Formosa el gasto diario promedio ronda los $ 85.000, asociado a propuestas de playa, río, recreación y turismo de cercanía.

En Santiago del Estero el gasto promedio diario se ubica en $ 70.000, con un patrón claramente racionalizado por rubros, alojamiento, transporte, entretenimiento y gastronomía, típico de un turismo que administra su presupuesto, pero mantiene actividad. En Río Negro los valores informados se mueven en un rango similar, entre $ 70.000 y $ 85.000, combinando destinos de mayor permanencia con otros de alta rotación y fuerte componente regional.

En los destinos de alta tracción turística el gasto diario se eleva de manera significativa, evidenciando la capacidad de ciertos productos para concentrar consumo. En Puerto Iguazú el gasto medio diario ascendió a $ 117.940, impulsado por la oferta de excursiones, actividades en el Parque Nacional Iguazú, gastronomía y servicios asociados.

En el extremo superior se ubica Ushuaia, donde el gasto diario estimado trepó a alrededor de $ 370.000 por persona, explicado por excursiones de naturaleza, navegación, actividades premium, gastronomía y el fuerte aporte del turismo de cruceros internacionales. Estos valores no reflejan un consumo indiscriminado, sino la concentración del gasto en experiencias de alto valor agregado, seleccionadas de manera consciente por el visitante.

El control del presupuesto aparece como un rasgo transversal, incluso en los destinos con mayor nivel de gasto. En La Rioja, pese a que el gasto promedio por visitante ronda los $ 95.000, el movimiento turístico se explica en gran medida por festivales y eventos populares, que actúan como disparadores del viaje y concentran el consumo en momentos específicos.

En Tandil se observa una estrategia de precios contenidos, tarifas similares a la temporada anterior, que permite sostener la demanda, mientras el visitante se muestra más prudente en compras y gastronomía fuera de los consumos esenciales.

Este patrón también se replica en toda la Patagonia, donde destinos con fuerte dependencia aérea y oferta amplia, como El Calafate, atraviesan una temporada más moderada: hay gasto, pero con mayor sensibilidad al precio, selección cuidadosa de excursiones y búsqueda de alternativas que permitan optimizar el presupuesto.

En la Costa Atlántica, aunque algunos balnearios muestran buenos niveles de ocupación, el gasto también responde a una lógica de escapadas breves, promociones puntuales y consumo condicionado por clima y agenda cultural.

En la comparación contra la quincena de 2025, una señal de alerta son los datos de provincia de Buenos Aires: los registros oficiales marcaron una caída del 21%, que se sintió con mayor intensidad en los destinos de la Costa Atlántica (-26%). Por ejemplo, los gastos turísticos realizados con Cuenta DNI bajaron un 40%.

La lectura de mercado es clara: el gasto turístico es significativo y, en muchos casos, muy elevado, pero no se distribuye de forma homogénea ni automática. Allí donde el producto turístico logra diferenciarse y ofrecer razones claras para gastar, los indicadores económicos acompañan y confirman que el verano 2026 mantiene un impacto real y palpable, aun en un contexto de mayor cautela en las decisiones de consumo.


También podría interesarte





© Copyright 2020 - Trade & Retail