05/01/2021 - 16:01 - Canales
Autor: Florencia Lippo
El 2020 fue un año en el que la pandemia cambió todos los escenarios en el mundo de los negocios y la economía. El consumo no se mantuvo ajeno a esta realidad, y muchas compañías del sector vieron una caída en sus ventas, incluso a pesar del boom en la demanda que se vio en los primeros días de la cuarentena.
En el ámbito de los negocios en la Argentina, fueron varias las empresas que en el 2020 colgaron el cartel de venta, ya que la operación local no resultaba rentable para el negocio global. Este fue el caso de firmas del retail como Falabella -y Sodimac-, Garbarino o Walmart, uno de los deals más importantes del 2020.
Jugadores como Inverlat, un fondo de capitales argentinos que maneja Havanna, entre otros, se mostraron interesados por la cadena chilena. Lo mismo sucedió con el banco Supervielle, que intentó adquirir la tarjeta CMR. El family office que tiene como dueños a Carlos Giovanelli, Damián Pozzoli y Guillermo Stanley también quiso comprar Garbarino, que finalmente quedó en manos del grupo encabezado por Carlos Rosales.
Durante este 2020 Garbarino también atravesó una reconversión de su modelo de negocios, afectado por el aislamiento obligatorio. El retailer de electrodomésticos potenció su plataforma de comercio electrónico y se convirtió en un marketplace de todo tipo de productos, en un año en el que las ventas online se dispararon.
Casi al final del año pasado el grupo De Narváez cerró una de las compras más relevantes. Es que la cadena norteamericana Walmart estaba en búsqueda de un inversor para desprenderse de sus tiendas en la Argentina, y fueron muchos los que pujaron por quedarse con los hiper y supermercados. Coto incluso fue uno de los interesados, pero fue finalmente Francisco De Narváez, con amplia experiencia en el mercado del retail en la Argentina y la región, quien se quedó con las banderas Changomás y Walmart.
Como resumen del 2020 es posible decir que fue el año del e-commerce. Las distintas fechas impulsadas por la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE) como el Hot Sale y el Cybermonday vieron picos de demanda. Según los consultores de la industria, la adopción de la tecnología -tanto para los canales de compra como para los canales de contacto con las compañías- creció en pocos meses lo que se esperaba que creciera a lo largo de años.
Así, se espera que de cara al 2021 la tendencia del comercio virtual continúe ganando penetración. De la mano de las mejoras en la logística, los usuarios que se acercaron por primera vez al e-commerce como consecuencia de las restricciones por el COVID-19 podrían afianzar el hábito y ampliar la torta de e-shoppers en el país.
Otra industria a la que el coronavirus le movió la aguja fue la de los domisanitarios. Con la lavandina a la cabeza, los productos de higiene para el hogar -que venían perdiendo volúmenes vendido en los últimos años- volvieron a crecer y recuperaron terreno. Las desinfecciones profundas para prevenir la propagación del virus hicieron que el canal moderno y el tradicional no pudieran abastecer a la fuerte demanda de artículos relacionados con esta tarea.
Los principales jugadores del sector, como Unilever, Reckitt Benkiser, Clorox, SC Johnson, Queruclor y otras nuevas firmas locales lanzaron productos pensados para este contexto, con fórmulas anti COVID-19.
En lo que respecta a las regulaciones relevantes para el sector del retail, en el 2020 se sancionó y reglamentó la ley de góndolas. Si bien todavía las compañías tienen tiempo para adaptarse a la normativa, en diciembre se definió cuáles serán los sujetos afectados por esta medida que busca promover la participación de pequeñas industrias en las góndolas y equiparar la presencia de distintas marcas en el punto de venta. De todas maneras, la ley también tiene detractores, ya que uno de los aspectos negativos es que no resuelve la disparidad que enfrentan las pymes argentinas a la hora de producir.